Tarde de Juegos – Reef

Hyvää Vappua! O feliz primero de mayo. Aquí en las tierras del norte el día de hoy es muy especial -casi podría decirse que es el día más importante del año para los fineses-; y cual madrileños el día de San Isidro, lo típico es hacer una merendola en cualquier pradera y comerse unos rosquillas (munkkis) regados de un brebaje, simä. Y lo típico la víspera es ponerse ciego a cerveza, todo sea dicho. Aprovechando el día de relax que teníamos pensado pasar en la pradera, eché en la mochila un juego que Modelbrush me regaló por mi cumpleaños el pasado diciembre, Reef, y que todavía no había tenido la oportunidad de probar. En las siguientes líneas podréis encontrar un análisis cortito del mismo. Pero os puedo adelantar que nos ha encantado.

Lo primero, ¿de qué va este juego? La idea es muy simple, cada jugador debe construir un arrecife de coral usando cuatro tipos de coral diferente (cuatro colores), y se consiguen puntos a medida que consigues completar determinadas configuraciones de colores (o corales). Me gustaría resaltar que hoy he jugado este juego con dos personas que no son especialmente grandes fans de juegos de mesa, pero les ha encantado. Es súper simple, bastante divertido, y todavía tiene espacio para montar una estrategia a turnos vista. La partida que hemos echado nos ha durado 40 minutos.

Estilo – Mecánica Familiar, Colocación de Losetas,
Jugadores 2 – 4 jugadores
Edad >8 años
Duración 30-60 minutos

El juego contiene 28 fichas de cuatro colores diferente (28 x 4) que representan los corales, un buen puñado de cartas y cuatro tableros de jugador. El tablero es donde el jugador construye su arrecife de coral. Cada uno tiene el suyo. Las cartas tienen dos partes: en la parte superior te indica que dos piezas / colores puedes añadir a tu arrecife, y que configuración tienes que tener construida en tu arrecife para conseguir puntos. Hasta que no tengas esa configuración, no puedes ni cosechar los puntos ni añadir las dos nuevas piezas.

El juego se divide en rondas, donde cada jugador, por orden, tiene dos opciones (escoges una u otra, no ambas):

  1. Robar una nueva carta: siempre habrá tres cartas boca arriba, además de la última carta del mazo que también se muestra (el mazo se deja boca arriba). Si quieres coger la carta que está sobre el mazo, debes pagar un punto de victoria. Las otras tres son gratis. Solo puedes coger una. O bien:
  2. Ejecutar una única carta: si tienes la configuración pintada en la carta, consigues los puntos indicados y además puedes añadir dos nuevas piezas de coral a tu arrecife. Las dos nuevas piezas o colores vienen indicados también en la carta. La chicha del juego está en que si tienes varias configuraciones iguales, puntúas por cada una. Da igual la orientación siempre que se respete la configuración. Cada pieza en el tablero solo puede ser usada una vez a la hora de obtener puntos.

Las opciones o configuraciones pintadas en las cartas son muy variadas. Desde tener una simple ficha de un color determinado, a tener varias fichas formando una línea, un ángulo recto o un par de piezas situadas en oblicuo. Además, también se juega con alturas. Puedes apilar hasta cuatro piezas. No más. Si la carta no indica ningún numero da igual la altura. Pero hay veces que la carta indica un numero. Por ejemplo, si pon “2” significa que las piezas tienen que estar en esa configurar, deben ser de ese color y deben estar en el nivel 2 (es decir, encima de otra).  Otra opción es que ponga “+3”, lo que significa que como mínimo la pieza debe estar a nivel tres. Pero puede estar a nivel 4.

Y no hay más reglas. El juego termina cuando las piezas de uno de los colores se agota. Cuando acabe esa ronda, el juego acaba y el jugador con más puntos, gana. Durante estos últimos turnos cada jugador puede jugar tantas cartas como tenga en su mano, pero solo una vez (es decir, no puntúas varias veces por cada carta incluso si tienes varias combinaciones iguales).

En definitiva, un juego muy divertido, rápido y sencillo, pero aún así con mecánicas que exigen pensar y plantear tu estrategia por adelantado.

 

Y para terminar, rogamos un minuto de silencio por Piggy…que murió accidentalmente al enredarse en un arbusto.

 

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