Age of Sigmar: Spiderfang Grots #6


No, no me he equivocado (¡ni que fuésemos gemelos!). Este mes tengo dos cosas para la liga de pintura: 1) la última unidad de mi ejército de lagartijas y 2) una aragrita o aracnarok para los Grots de mi hermano Marcos. Éste, ignorando mis negativas y largas, ni corto ni perezoso escondió la arañita entre los chorizos y el aceite que mis padres me enviaron a estas tierras baldías el mes pasado. Dentro, una nota escrita con letra infantil decía: pintame. Inmediatamente fijé mi mirada en los ojos de la Arachnarok. Y cual si cupido hubiese lanzado sus dardos en ese momento, algo ocurrió entre nosotros. Sus ojos grises del plástico  me estaban pidiendo, literalmente, que la pintase. Y quien soy yo para decir que no… A todo esto, mi hermano precisamente publicó ayer la entrada número 5 de su liga de pintura dando algunos consejos sobre como renovar una habitación. Por si cabía alguna duda, ese tal Lucas que se menciona en la entrada es esta simpática aragrita:

Ignorando la cómica introducción, debo reconocer que no me gusta NADA pintar figuras tan grandes. El Carnosaurio ya me pareció una bestialidad (nunca mejor dicho), pero la araña le ha dejado corto. Muy muy grande y aparatosa para pintar, especialmente cuando tiene todas las piezas ya pegadas. Sin embargo, quería echar un cable a mi hermano dado que va un poco retrasadillo en la liga y también porque le daba un poco de pánico pintarla. Al menos, me la envió montada (ah espera, si la monté yo… ¡que le monté yo la mitad del ejército durante mis vacaciones de Navidad!). Empiezo a oler cierta “explotación“.

Teniendo total libertad para elegir un esquema de color, al final decidí no arriesgar y tirar por el típico esquema de cangrejo que ilustra las cajas de Games Workshop. Para romper la monotonía del rojo pintaría las partes blandas de color carne, las osificaciones de color hueso y la parte inferior de cada una de las patas de color negro. Para rematarla, decidí pintar los ojos de color ámbar y además aplicar barniz brillante tanto a los queléceros como a los ojos. La idea era aumentar -si cabe- la asquerosidad de la miniatura. Efectivamente, no me gustan las arañas.

Día 1 – Imprimación

El primer problema llegó cuando me dispuse a empezar a pintar: en mi mesa de pintura tengo cientos de botes de pintura para pintar vehículos y miniaturas históricas. Y ya os digo que pocas llevan unos colores rojos tan vivos. Necesitaba acercarme a la tienda local y comprar un par más. Rojo mate tenía de AMMO. Pero me hacía falta un bermellón o naranja para las luces. Para mí consternación, la tienda local no trae ninguna pintura para aerógrafo, a pesar de tener un montón de botes de Citadel y de Vallejo. Recordando los buenos resultados que me dieron las pinturas de Citadel diluidas con el thinner de AMMO las pasadas Navidades, decidí arriesgarme y comprar dos pinturas de Citadel normales para las luces del rojo: Wild rider red y Troll slayer orange. Ya de vuelta en casa, lo primero que hice fue aplicar una capa de imprimación. Rebuscando entre mis botes, encontré un color perfecto de Badger: Red brown primer  (SNR-204). Nunca antes había utilizado imprimación de esta marca americana, y debo decir que me ha encantado. Fácil de disparar con el aero y ULTRA resistente. Muy muy recomendable. Aunque es útil dejar secar la imprimación al menos toda la noche, las prisas me pudieron y quise empezar a probar como funcionaría la iluminación con el rojo mate. Estoy acostumbrado a iluminar tanques con sus aristas tan marcadas y esto era algo totalmente nuevo. No estuve mucho tiempo, dado que ya eran más de las 10 de la noche y la comunidad de vecinos no me deja hacer mucho ruido (no tengo un compresor silencioso).

Día 2 – Iluminación

Al día siguiente, en cuanto llegué del trabajo, me puse manos a la obra. Volví a la carga con el rojo mate de AMMO y y en rápida sucesión apliqué dos luces, primero con Wild rider red y después con Troll slayer orange. Diluí las dos pinturas de Citadel con el thinner de AMMO en una proporción 1:1 (misma cantidad de pintura y de diluyente) y el resultado fue brutal. La pintura salió super fina, sin dejar marca alguna o la típica nubecita de puntos. Un resultado limpísimo. Para meter las luces me centré especialmente en las aristas de cada pieza del  cascarón intentando una semi-modulación, al intentar combinar la sombra de una pieza con la luz de otra adyacente (esto se puede ver fácilmente en las piezas de la chepa).  En el caso de los segmentos de las patas, me centré en los dos lados de cada segmento. Finalmente, con negro mate pinté la parte inferior de cada una de las patas.

Día 3 – Cabeza

Dado el inmenso tamaño de esta miniatura decidí organizarme de antemano y ponerme una meta accesible para cada día. De esta manera, dividí el trabajo en cinco sesiones: cabeza, torso y tripa, patas frontales, lado derecho, lado izquierdo y finalmente la parte trasera de la chepa. Hoy, tocaba la cabeza. Primero utilice la Shade Sepia de Citadel para marcar la textura de las berruguitas y para marcar también las ranuras de los ojos, fosas nasales y raíz de los quelíceros. Para pintar los ojos primero usé un tono ocre que iluminé con amarillo claro, dirigiendo las luces hacia la parte superior-trasera de cada ojo. Para terminar le metí una capa de barniz brillante. Para pintar los quelíceros, simplemente use negro mate y acto seguido le metí barniz brillante. En el caso de los “cuernos” o protuberancias óseas, primero utilicé un color beige como base al que metí una la misma tinta sepia. Después, tras recuperar el color beige empecé a meter luces con color hueso, hasta llegar hasta este color puro. Las luces las di simulando un efecto astillado. Para pintar los pelitos que le salen de aquí y allá use simplemente negro y metí una fina luz con gris. Finalmente, para iluminar el color rojo utilicé los dos colores de Citadel que compré ex profeso. Primero Wild rider red y luego Troll slayer orange. Con el primer color perfilé todas las aristas y pinté tooooodas las berruguitas. Con el segundo, pinté sólo algunas de ellas y re-perfilé las zonas más expuestas, para dar una sensación de volumen un poco mayor.

Día 4 – Torso y tripa

Para pintar la tripa o las zonas blandas decidí utilizar Carne enana de Vallejo (Model Color) a la que metí acto seguido una generosa capa del shade Sepia de Citadel. Una vez estuvo seco, recuperé primero el color carne enana y después añadí una suave luz mezclando carne enana con un pelín de blanco. Iluminar esta zona fue un horror, y sinceramente, dí luces de forma un poco aleatoria aquí y allá. donde creí que la miniatura las estaba pidiendo. Fue un poco caos. Para añadirle más contraste pinté las pupas de color violeta, con la tinta violeta Druchi de Cidatel, y las arañitas de color negro con luces en gris. El caparazón del torso y los cuernos los pinté siguiendo las mismas indicaciones ya descritas.

Día 5 – Patas delanteras

Este día no tenía mucho tiempo / ganas de pintar, así que me puse una meta facilona: pintar las dos patas delanteras. La idea también era familiarizarme con el proceso, lo cual aceleraría el pintado de las patas restantes. Primero pinte las zonas blandas con el color carne, y después me puse a puntear todas las berruguitas. Finalmente, pinté las zonas óseas de blanco.

Día 6- Patas derechas

Hoy tocaba pintar las patas derechas…

Día 7 – Patas izquierdas

… y hoy las izquierdas.

Día 8 – Parte trasera

Finalmente el gran día llegó: hoy acabaría la aragrita. Tras una dura noche de fiestuqui en una deprimente y super cara discoteca finesa, el cuerpo me pedía pintar arañas. Oh yeah. Empecé punteando las berrugas, para seguir con los pellillos y acabar pintando los cuernos de blanco. Finalmente, repinté todas las aristas que debido al manoseo había despintado. Tras ocho largos días, ¡finalmente estaba acabada!

Fotos finales

 

4 Comentarios

  1. volomir

    Pues está del carajo! Me gusta un montón! A mí tampoco me van las arañas pero esta figura siempre me ha encantado. 🙂

    Responder
    • HeresyBrush

      Muchas gracias Volomir! La verdad es que la figura es una auténtica pasada…pero para que la pinte otro! Mi hermano tiene otras tres arachnarok más. ¡Pero se las va a pintar él!

      Responder
  2. Groogh

    Muy chula Rubén! Ha quedado de lujo!

    Responder
    • HeresyBrush

      Gracias Ivan!

      Responder

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *